jueves, 14 de agosto de 2014

LA HISTORIA BAJO NUESTROS PIES, DESCUBIERTO UN YACIMIENTO PREHISTÓRICO EN PINILLA (MOLINICOS) DE 4.500 0 5.000 AÑOS DE ANTIGÜEDAD

“A veces pasa que un periodista que no busca una noticia se encuentra con una historia”, así comienza un artículo publicado por el poeta y periodista, Jose Iván Suárez, donde cuenta el descubrimiento de un yacimiento prehistórico en tierras de Molinicos. La revista comarcal Sierra Viva se hace eco del hallazgo, en
Fotografía del entorno del yacimiento.
Imagen cedida por José Iván Suárez.
la aldea de Pinilla, de este asentamiento humano con 4.500 o 5.000 años de antigüedad, según los profesores y arqueólogos de la Universidad de Alicante, José Luis Simón y Gabriel García Atiénzar. Un espacio que fue ocupado durante el calcolítico, un periodo de transición a los metales a finales del neolítico.

Como explica el propio periodista a Siempremolinicos, “todo comenzó en invierno de 2009, cuando buscando fósiles, encontré un hacha pulimentada”. A partir de aquel día, Suárez dejó de buscar fósiles y se empeñó en encontrar más pruebas de la vejez de aquel sitio. La carta arqueológica del municipio manchego ignoraba asentamiento prehistórico alguno en la pedanía, la historia de Pinilla apenas se remontaba un par de siglos y alguna breve mención en los Diccionarios Geográficos del siglo XIX, donde se citaba a la población como Fuente Pinilla. Nada indicaba que aquel lugar no fuera el llano donde unos ganaderos decidieron asentarse hace cientos de años. Lo era, pero tal vez, también era algo más.
Algunas de las piezas encontradas
 por José Iván Suárez cerca de Pinilla (Molinicos).
Imagen cedida por José Iván Suárez

Las prospecciones prosiguieron y en sus caminatas, el periodista se topó con algún cuchillo de sílex, cantos de ríos trabajados, molinos de piedra y restos de cerámica. Piezas en algunos casos diminutas, como las puntas de flecha, que parecían ser ellas las que encontraban al poeta. Aún recuerda con emoción el día que halló una de las piezas más significativas, una azuela blanca con tonalidades naranjas y negras. “Igualica a una hoja de almendro cuando se ha secado y está en el suelo”, dice el autor de los libros “Gnomon” o “Próximamente Pan”.

Fue entonces, tras cuatro años de búsqueda y tras la acumulación de pruebas, cuando Suárez supo que podría existir una evidencia. El periodista consultó al almanseño José Luis Simón y éste, junto al experto en el Neolítico, García Atiénzar, se desplazó en junio de 2014 hasta la Sierra del Segura, los arqueólogos analizaron las decenas de piezas y realizaron una prospección. Confirmaron que se trataba de un asentamiento aproximadamente de dos hectáreas donde podrían vivir cerca de 20 ó 30 personas. 

Lo hacían en casas con la planta circular y se dedicaban a cazar, pescar, recolectar y cultivar el grano que necesitaban para moler su propio pan. Aquellas familias cocinaban en pucheros de barro y comían con cuchara de cerámica. Perfectamente asentados y adaptados al entorno, se movían por toda la comarca y conocían otras zonas peninsulares. Conclusiones que los investigadores Simón y García Atiénzar plasmarán próximamente en un artículo en el Instituto de Estudios Albacetenses. 

Además, en los próximos meses, se va a organizar una exposición sobre este descubrimiento y se podrán ver las piezas que Jose Iván Suárez encontró en un lugar bautizado en su imaginación lírica como La Hoya de las Hachas.