viernes, 7 de marzo de 2014

TORIBIO LÓPEZ GONZÁLEZ, UN MOLINIQUEÑO AMANTE DE LA ORNITOLOGÍA Y ORGULLO DE NUESTRA TIERRA

El estudio que plasmó en tres libretas Toribio López González de sus experiencias con los pájaros de canto, entre ellos el canario, pinzón, vederón, verdecillo, jilguero, etc. y el ruiseñor por el cual mostraba apasionamiento, está depositado y custodiado en el Instituto de Estudios Albacetenses, organismo dependiente de la Diputación Provincial.

Este pequeño tratado de ornitología, aunque Toribio no se tenía por un ornitólogo de aula, fue recuperado a principio de los años 90 del pasado siglo por un joven de la localidad que sabía de su existencia, antes de que junto a otros libros y pertenencias fueran tirados a la basura, requirió a una sobrina suya, Alicia Rodríguez que lo cuidó los últimos meses de su vida, y se los entregó expresándole: "haz con ellos lo que quieras".

Este joven trascribió casi todo el estudio actualizando el lenguaje e intercalando literalmente párrafos de Toribio, y las dificultades de publicación y otras impidieron su salida a la luz. Ahora, consciente del valor cultural de los mismos los ha entregado al Instituto de Estudios Albacentes donde zoólogos los van a estudiar y según le han comunicado en el futuro piensan digitalizarlos y publicarlos en su página web, a donde podrá acceder todo el que quiera.

Detalle de anuncio de Toribio López publicado
en el diario ABC  a tirada nacional
el 12 de enero de 1936
Esta noticia debe ser un orgullo para Molinicos ya que un autodidacta natural de la localidad amante de los pájaros de canto fue capaz de, como un científico, plasmar los conocimientos que aprendió de su propia experiencia. El más espectacular fue que criara ruiseñores en jaula desde que eran polluelos y le cantaran las melodías que tanto amaba en enero, las mismas que cantan en abril para atraer a las hembras y formar nidos, poco después de su venida desde África, a mediados de marzo.

Antes de comentar algunos aspectos de la vida de Toribio, del canto del ruiseñor decía:·"puede cantarle a un poeta y enamorarlo, puede cantarle a un músico y entusiasmarlo..."

Toribio pasó su infancia o parte de ella, en el molino que antes se conocía como el "Molino de Daniel", que está al final de calle Molinos camino de las huertas. Un problema de salud le hacía pasar la mayor parte del tiempo fuera del edificio que también tenía la vivienda, pues era alérgico a la harina. Eso le movió a recorrer el arroyo hacia arriba y abajo y en él fue donde escuchó por primera vez el canto del ruiseñor y nació su afición y dedicación a los pájaros de canto. Sabido es por muchos de los que lo conocieron, que no tenía horario marcado para estudiarlos, pasaba las noches enteras fuera de su casa en el campo cerca de donde anidaban, conocía todas las técnicas de caza, construía jaulas con una maestría inigualable, criaba ejemplares de distintas especies, etc. Realizaba frecuentes viajes a Barcelona, donde vendía sus jaulas, también de perdices, intercambiaría ejemplares, los vendería, participaba en ferias, mercados y por lo que se deduce de sus escritos conocía el mundo de los concursos de canto, y por añadidura el de forma y color. Él hablaba de una raza española, de canario, que finalmente ha sido reconocida como canario timbrado español.

Desde aquí un homenaje a Toribio López González que ha honrado a su pueblo, Molinicos, con su dedicación y estudios.

Como también se deduce de sus escritos, los realizó con la intención de divulgarlos para aconsejar de manera práctica a los aficionados a los pájaros de canto.

Próximamente, y tras la digitalización de su obra por el Instituto de Estudios Albacetenses, procederemos a enlazarla desde nuestro blog.

1 comentario:

Jesus Gonzalez Rodriguez dijo...

Toribio fue un adelantado a su tiempo en el tema de la ornitologia, sobre todo en la cria de pajaros y respeto a la naturaleza. Era una persona muy meticulosa y sobre todo LAS ANOTACIONES SOBRE CRIA DEL RUISEÑOR SALVAJE SON EXCEPCIONALES ( las he tenido en varias ocasiones en mis manos para leerlas ). Era un gran perfeccionista. Yo de chavalillo me gustaba ir a visitarlo a su casa ( al lado de la antigua barberia de Teodoro ), ver como fabricaba jaulas y alimentaba a los pajarillos que el tenia. El me enseño a cazar pajaros con red de tierra y a tener respeto por ellos ( hoy en dia esto esta muy regulado ).
Ciertamente para mi fue un orgullos conocerlo y observar lo que el hacia.
Un trabajador y criador de pajaros excepcional del que personalmente siempre me he sentido orgulloso de haber compartido algunos ratos de chavalillo con este gran moliniqueño.
Un saludo para sus familiares, a los ruiseñores de los dos arroyos que observaba y a el, este donde este.