martes, 1 de mayo de 2012

AFAMMER ABOGA POR EL TURISMO COMO VÍA DE EMPLEO PARA LAS MUJERES RURALES

El turismo rural y las nuevas tecnologías son algunas de las áreas de actividad que, con el apoyo adecuado, pueden suponer una vía de acceso al empleo para las mujeres que viven en los pueblos. Así lo cree la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (Afammer), que ayer firmó un convenio con la Cámara de Comercio para favorecer la formación del colectivo al que representa en la provincia de Albacete.

La presidenta nacional de Afammer, Carmen Quintanilla, que compareció en rueda de prensa junto a su homóloga provincial, Tiva Bernabéu, y el presidente de la Cámara de Comercio, Antonio Atiénzar, explicó que la crisis se está dejando sentir con más dureza en el medio rural, donde el porcentaje de paro, según dijo, supera en dos puntos al de las zonas urbanas. Señaló que en los últimos años y hasta 2011 la renta agraria ha descendido un 27% y que apenas hay relevo generacional dentro del sector primario, donde solo 4.500 mujeres son titulares de explotaciones.

En este contexto, Quintanilla manifestó que el propósito de Afammer, con 180.000 afiliadas en España y 35.000 en Castilla-La Mancha, es apostar por las mujeres que quieren vivir, trabajar y educar a sus hijos en el medio rural, ofreciéndoles formación y la ayuda necesaria para encontrar un empleo. El turismo rural, los servicios sociales y la transformación de productos agrarios y de la caza mediante fórmulas cooperativas son algunas de las opciones para reactivar la economía en los pueblos de la provincia de Albacete, donde según la presidenta de Afammer residen unas 75.000 mujeres.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio se comprometió a respaldar a Afammer mediante el convenio de colaboración que ambas entidades han suscrito, que tiene una duración inicial de un año. Atiénzar señaló que buscarán financiación y pondrán a disposición de la asociación sus instalaciones, como los viveros empresariales de Villarrobledo y La Roda.
La entidad pretende dar una «formación a la carta» que tenga en cuenta las demandas de las mujeres rurales, y que les permita «estar preparadas» cuando la economía «empiece a crecer» y se vayan generando nuevas oportunidades, según destacó el presidente de la Cámara.