jueves, 17 de marzo de 2011

LOS EFECTOS DEL DESASTRE JAPONÉS EN MOLINICOS

Las consecuencias del desastre nipón que se verán en España y, más concretamente en Albacete, deberán analizarse desde unos “efectos directos e indirectos”, comentó Oscar De Juan, catedrático de Teoría Económica y director del Departamento de Análisis Económico y Finanzas.
“España es muy diferente a Japón en cuanto al suelo”, comenzó declarando Luis Marín al ser preguntado por las edificaciones locales y su construcción acondicionada a los movimientos sísmicos. “Hay una normativa estatal para éstas construcciones y en Albacete sólo hay una zona, al sureste, que tiene algo de riesgo de terremotos”, comentó.

Así, en España las construcciones se edifican a razón de unos datos estadísticos, “y en nuestro país dicen que hay un índice muy bajo de terremotos que se producen en la península”. En el caso albaceteño, Alatoz, Almansa, Alpera, Elche de la Sierra, Liétor, Molinicos, Nerpio o Tobarra son algunos de los municipios que deben aplicar tajantemente la normativa nacional por encontrarse en una zona sísmica.

Aunque las necesidades de cada zona geográfica hace que las construcciones se adapten a los riesgos, los edificios de más de 20 metros, por regla general, tienen cálculos especiales. Así, los arquitectos, independientemente de la zona, deben aplicar la normativa de manera obligatoria, “aunque en algunos casos los arquitectos las aplican voluntariamente por la propia seguridad de sus construcciones”, comentó.

Hay que señalar que ya en 1755 el desastroso terremoto de Lisboa Los sismólogos estiman que la magnitud del terremoto de Lisboa pudo ser entre 8,3 y 9 (lo máximo) en la escala de Richter, con su epicentro en el océano Atlántico a unos 200 kilómetros al oeste-sudoeste del Cabo de San Vicente.
El terremoto tuvo lugar la mañana de un sábado, la festividad de Todos los Santos. En Lisboa, la ciudad más afectada, por encontrarse cercana al epicentro, el terremoto duró entre tres y medio y seis minutos, produciendo grietas gigantescas de cinco metros de ancho. En el mar, el agua retrocedió y cuarenta minutos después, tres tsunamis (desde finales de 2004 todos sabemos lo que es un tsunami) de entre 6 y 20 metros engulleron el puerto y la zona del centro, subiendo aguas arriba del río Tajo. Las llamas de los incendios asolaron la ciudad durante cinco días. El balance final fue de unas 90.000 personas muertas y el 85% de los edificios de la ciudad afectados. En otras zonas del país, como el Algarve la destrucción fue generalizada. Las ondas causadas por el terremoto y los tsunamis se propagaron alcanzando la costa inglesa y Finlandia, el norte de África, la isla Martinica y Barbados.

A finales de diciembre se habían recogido 975 documentos con lo que había ocurrido en 1.200 localidades. De la ingente documentación generada se ha podido entresacar los documentos remitidos por corregidores o alcaldes de 20 localidades de la provincia de Albacete (creada con posterioridad en 1833), que son: Agramón, la capital Albacete, Almansa, Ayna, Bogarra, El Bonillo, Chinchilla de Monte-Aragón, , Hellín, Jorquera, Letur, Lezuza, Madrigueras, Munera, Peñas de San Pedro, Socovos, Tarazona de la Mancha, Tabarra, Villapalacios y Villarrobledo.  Pueblos algunos de ellos muy cercanos que atestiguan que dicho seismo también se pudo sentir en nuestro municipio, creado a partir de 1.846.

Fuente:
http://eldiadigital.es/not/16482/los_efectos_del_desastre_japones_llegan_a_albacete/
http://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_Lisboa_de_1755
El caso particular de Villapalacios en la Sierra de Alcaraz: http://www.historiadevillapalacios.es/04.13.terremoto.htm