lunes, 2 de agosto de 2010

"20 AÑOS AMANECIENDO QUE NO ES POCO". EL DOCUMENTAL

Es uno de los títulos míticos de la cinematografía española de las últimas décadas, una cinta que ha envejecido a la perfección y acepta multitud de revisiones y aproximaciones. Amanece que no es poco, rodada en 1988 por el albaceteño José Luis Cuerda en escenarios naturales de nuestra serranía, concretamente en los municipios de Molinicos, Ayna y Liétor continúa gozando de una vigencia sólo asociada a los clásicos.

En el verano de 2008, con motivo de su 20 aniversario, buena parte del equipo técnico y artístico se reunía en Ayna para conmemorar el evento y recorrer buena parte de las ubicaciones que aparecen en la cinta. Desde el Gobierno regional se impulsó también, coincidiendo con la efeméride, la ruta de Amanece, que no es poco, que pretende dar a conocer esas localizaciones reales.

Pero ahí no acaba la historia. El pasado año la directora norteamericana, afincada en nuestro país, Gabriela Martí Aller, rodaba un documental sobre el rodaje de esta película de culto, que aún maravilla a jóvenes generaciones de aficionados al cine. Gabriela, cuyo padre es un profesor de Lengua Española y escritor nacido en Molinicos, José Luis Martí, nos narraba algunos detalles de la cinta, que comenzará a distribuirse el próximo otoño, según nos dice.

«Mi padres, afincados en EEUU, solían viajar los veranos a Molinicos y recuerdo que con 14 años presencie el rodaje de una película que me marcó, de alguna forma», destaca.

Tras realizar los estudios de Dirección Cinematográfica en Nueva York, rodó hace años su primer corto, Fin, posteriormente 22-M y también un reportaje sobre los encierros de Molinicos, estrenado en Estados Unidos. Instalada ya en Madrid ha colaborado en distintas series para La Sexta.

Su primer largo, "20 Años amaneciendo que no es poco" es una película en formato documental que, según nos dice, sólo ha sido exhibida hasta la fecha en la Academia de Cine de Madrid, con la presencia de José Luis Cuerda,_ «que tuvo un presencia activa en la misma y se mostró encantado con el resultado, porque, como todos nosotros, entiende que las verdaderas estrellas es la gente de los pueblos, transmitiendo sus impresiones del rodaje».

«En buena medida es una película dirigida a los incondicionales de Amanece que no es poco, -continúa-, por el documental aparecen desde buena parte de los actores que la protagonizaron, Antonio Resines, Gabino Diego o Quique San Francisco, hasta secundarios, como la soprano Elisa Belmonte, extras e incluso el propio Presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, hablando sobre la ruta turística del filme».

Gabriela Martí confiesa que ha intentado trasladar cómo «un trabajo muy personal, sacado de la cabeza de José Luis Cuerda, se ha integrado totalmente con la realidad de un pueblo y una zona».
El documental ha prestado también mucho interés a los escenarios naturales de la película, el equipo ha ido a cada pueblo para ver localizaciones y se ha jugado también con trasladar conceptos y temas de la película trasladados a nuestros días.

Preguntada por el secreto de su vigencia, la directora hace hincapié en su gran calidad cinematográfica, en el peculiar sentido del humor que impregna todas sus escenas y en el gusto por los pequeños detalles, esos que pasan quizás desapercibidos la primera vez que se ve, «siempre te aporta algo nuevo», subraya.

La cineasta considera su trabajo «una celebración de la película de Cuerda y un análisis exhaustivo de la misma». En este sentido cree que «estaba tan fuera de formato cuando se rodó despistó a muchas personas, que, en su día, la criticaron porque no la entendían y provocaba reacciones bastante fuertes».

Ese tono surrealista que impregnan buena parte de la cinta está relacionada con esta zona de la Sierra del Segura. «Hay una presencia muy marcada de la naturaleza, que afecta a los propios personajes; me han contado historias de hechos naturales que han sucedido por allí que sí pueden sorprender, por ejemplo los movimientos de tierras debido a las intensas precipitaciones y a las posteriores filtraciones de aguas, por ejemplo en Ayna un año se desplazaron los terrenos del cementerio por corrientes subterráneas», apunta. El rodaje de este clásico se recuerda con cariño entre los vecinos, «muchos aún recuerdan la conmoción que causó ver en directo a una mujer tan espectacular como Fedra Lorente, La Bombi (risas)..., todo el mundo lo vivió como un verano muy intenso». Finalmente, Gabriel Martí confió en que su documental pueda pasarse en la próxima edición del Festival de Cine de Albacete, Abycine, «sería un certamen perfecto para su estreno nacional».

Fuente:
http://www.latribunadealbacete.es/noticia.cfm/Vivir/20100725/20/años/amaneciendo/no/es/poco/documental/05B7C5A1-A627-69C5-2A2ECD8E737D4716
http://www.portal-g.com/

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Amanece que no es poco, ¡vaya castaña pilonga, pilonguera! 20 años de toston.

Nos agarramos a una zarza ardiendo como si fuera algodon.

Anónimo dijo...

Ni he entendido, ni entiendo, ni entenderé nunca esta película para lo buena que dicen que es. ¿Soy la única?

Anónimo dijo...

La verdad que dicen que es muy buena la peli, pero es tan subrealista que cuesta entenderla.

El hecho de que se grabara en Molinicos, es la verdad un honor de que nuestro pueblo se de a conocer, así como los pueblos de alrededores (Ayna, Lietor...)

Anónimo dijo...

Deberian de borrar todas las copias, es un rollo de pelicula que tampoco ha traido nada al pueblo. Un rollo rollo.

Pedro A. Martí dijo...

Puede que no se entienda esta película a la primera, pero tiene gags que han pasado a la historia del cine, como muy pocas películas han podido conseguir. Yo tenía un compi de piso hace unos 15 años, al tiempo descubrimos que al otro también le gustaba la peli. Y la vimos varias veces en esa época. Fué muy divertido.